lunes, septiembre 18, 2006

Super E! y Bestia luchando contra la baba verde y la injusticia!!!: MISI�N �IMPOSIBLE?

Super E! y Bestia luchando contra la baba verde y la injusticia!!!: MISI�N �IMPOSIBLE?

jueves, octubre 20, 2005

Apocalipsis Feedback

De mil vidas, de una infinita amnesia... de la mas larga borrachera que ya tuve y aun sigo con vida para contarlo, o al menos escribirlo, con los dedos ateridos y tremolando un cigarro hecho de las hojas de mi bibliografía (ya no necesito mas ese mamotreto) y un tabaco agrio que mi hígado sabe como producir. Desde la angustía del ser que se va, y con la esperanza de quien a fuerza de golpes aprendió a luchar, quiero decir en breves líneas, que yo también consegui ver a Dios (punto lo dije), y esa es la mayor soberbia que ya tuve, es decir, creo que Él me consiguió ver primero, pero el mundo nos hace solipcistas y argüimos que conseguimos ver lo que sólo nosotros podemos ver... entonces nosotros somos dios o por un minuto o más nos transformamos. Mas, de que puede servir eso si llega el momento en que morimos. Es como estas hojas de papel que el viento arrastra hacia la tempestad que tal vez yo mismo cree, pero no es una metáfora, puedes creerlo. Es un viento fuerte, fuertísimo, tanto que está arrastrando hacia mi palabras que alguién dijo hace mucho tiempo, son como susurros hablando de eclipses planetarios y mundos que ya sólo existen en un lugar de la inconciencia. No hable de mi pluma, porque no tengo ninguna, simplemente cuando termine de decir estás cosas, el viento las arrastará y cambiará el orden para que otra persona pueda escribirlas como debieron ser escritas y no como este moribundo las postó. Y entonces, secretamente yo espero que que ese mismo viento me las devuelva a mi, pero como deben ser y no como la suputante agonía del último resquemor me indicó que debía ser.
Goresco

miércoles, octubre 12, 2005


Morir es solo comenzar a vivir... Posted by Picasa

Breve Momento

Bien, no se puede describir un ocaso, es decir, tienes que verlo, ninguno es igual al del día anterior, Dios dibuja cada día uno nuevo para que no sea ni siquiera similar al del día anterior y así tenemos mas una excusa para no morir de esa causa natural llamada suicidio, tenemos que vivir para ver lo que Dios va a dibujar el día siguiente, por lo menos por curiosidad. En particular, a mi me gustan los amaneceres, la conjunción de un gris templado en contraposición con el naranja pálido clásico del amanecer, la oscuridad intentando vencer a la luz. Regularmente previo al dolor de cabeza por la resaca y el resquemor de haber bebido la noche anterior y estar asistiendo a un espectáculo así con los ojos del borracho que mira la esperanza y hasta puede reconocer de que color es, mas sin la menor duda de que no lo recordará al minuto siguiente. El minuto siguiente, porque el anterior ya sólo es un cadáver en un rincón de la inconciencia que nunca volverá y que por lo general no sabemos mas si fue por bien o por mal que sucedió y seguimos rolando, mas un minuto.
Es increíble lo que puede hacer una buena droga con tu mente, placebo, hace que el tiempo sea solamente un sarcasmo inventado por el hombre para disfrazar el eufemístico hecho de que necesitamos escribir, aunque sea con renglones torcidos, nuestro futuro. Yo prefiero pensar que Dios alguna vez repetirá el amanecer del día anterior, como si de pronto se le hubiera antojado no preocuparse mas por si alguien notará que este amanecer fue distinto al de ayer. Como si por fin el tiempo se estancara, como si a fuerza de madrugadas por fin amaneció mas temprano. Parece posible; como sí, por fin estuviera jugando a la autarquía con el destino; y entonces tendré lo que el destino necesita para dibujar mi historia perfecta y el destino tendrá preparado todo lo que yo necesito para ser "feliz", y lo mejor de todo tendrá lo suficiente para que yo pueda entender ese concepto.
Finalmente el último paso será entender que es eso que te envuelve como una venda negra que no te permite ver, pero que no es la muerte que llega, sino la vida que no consigues vivir. Y arrojas tus deseos al viento como esperando que este los arrastre y sean sembrados en un terreno donde sea posible la germinación de tu osadía. Eso es lo que llamamos esperantus, no es un cliclo que comienza porque jamás termina, es más algo así como un eterno comenzar, como humano sólo se te dio lanzar los dados, pero el resultado dependerá de eso que llamamos azar. Luego por fin entenderás, al igual que lo entendió Darwin en su momento, que podemos querer y desear e imposiblemente intentar hacer de nuestro destino lo que mas deseamos que sea, pero al final de la historia, será solamente la VOLUNTAD DE DIOS
Goresco